El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia (CPBV), ha activado un amplio dispositivo especial para garantizar la seguridad en la noche de la Cremà, con un despliegue de 408 efectivos y 153 vehículos en los municipios falleros de la provincia.

La entidad dependiente de la Diputació de València pone en marcha así un operativo de carácter preventivo que, tal como explica el presidente del CPBV y diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, “minimiza riesgos en uno de los momentos más multitudinarios y delicados de las Fallas, especialmente ante posibles daños en mobiliario urbano o edificaciones a causa del calor o del fuego” e incide en que “también es muy importante prevenir eventuales conatos de incendio de vegetación provocados por focos secundarios”.

Mascarell, ha subrayado que “tanto el personal técnico como el operativo llevan semanas trabajando en toda provincia para que la celebración de las Fallas se desarrolle con normalidad; independientemente del tamaño de cada municipio” y recuerda que “se trata de una noche de intenso trabajo para todos nuestros efectivos, demostrando que están al lado de la ciudadanía y de la provincia no solo cuando la emergencia lo requiere, sino también en los dispositivos preventivos que hacen posible celebrar fiestas, tradiciones y espectáculos que, de otra manera, no podrían desarrollarse por cuestiones de seguridad”.

Del total de efectivos movilizados, 314 pertenecen al Consorcio, bien como bomberos, personal de comunicaciones, bomberos voluntarios, mandos, o brigadas forestales BRIFO, y los 94 restantes se distribuyen entre personal del servicio de bomberos forestales de GVA, efectivos de los cuerpos provinciales de bomberos de Castellón, Alicante, Ayuntamientos de Castellón y Alicante, y bomberos de Almansa.

En cuanto a los vehículos, se desplegarán un total de 153 entre autobombas y vehículos de personal y carga, desglosados entre 113 procedentes de la propia flota del Consorcio y otros 40 pertenecientes al resto de servicios de extinción colaboradores.

El operativo ha sido diseñado a partir de un análisis exhaustivo realizado en los días previos, en los que los bomberos han inspeccionado un total de 525 monumentos falleros en 93 municipios a través de un protocolo digitalizado y ejecutado “a pie de falla”. 

Gracias a este sistema, el Consorcio puede determinar con precisión el nivel de riesgo de cada monumento, clasificado de muy bajo a muy alto, y dimensionar así el dispositivo preventivo necesario para la noche de la Cremà. De este modo, los bomberos permanecen de forma fija en los monumentos con riesgo medio o superior, y también en aquellos de riesgo bajo que presentan una especial peligrosidad para su entorno.

De este análisis se ha determinado que este año estarán presentes en la Cremà de unos 300 monumentos, en cerca de un centenar de municipios falleros.